La reina de la moda de Ibiza, la “princesa” Smilja Mihajlović, Adlib

Vivir en Valencia y evitar preguntas sobre la reina de la moda de Ibiza, la “princesa” Smilja (Konstantinović) Mihajlović, es casi imposible. Siempre respondo que es verdad. Smilja Mihajlović fue una princesa serbia.

LAS REINAS

Dada

10/15/20253 min read

¿Cómo llamar de otra forma a una mujer que fue amiga de Roman Polanski y Ursula Andress? Que gobernó la vida mundana de Ibiza y dejó tras de sí todo un reino de moda, un movimiento llamado “AdLib”, del cual todavía viven el turismo y la economía de la isla?

Una inocente mentira, pero mucho más sencilla que explicar el humor serbio por el que el apodo “princesa” nació por pura maldad, porque fue amante del rey Pedro II Karađorđević mientras trabajaba como secretaria en su oficina de exilio.

Las respuestas sobre Smilja Mihajlović se pueden encontrar en el libro Los siete vidas de la princesa Smilja, de Gordana Ćirjanić, quien escribió una biografía romantizada.

La siguiente pregunta es bastante más difícil.

¿Qué pasa con la monarquía serbia?

La mayoría de los españoles critican, y a veces con dureza, a su propia monarquía por los enormes gastos que genera, pero no hay que engañarse: los españoles pueden criticar a su rey, pero no permiten que lo haga un extranjero.

Si algún día hubiera que “cortar cabezas”, lo harían ellos mismos; pero de manos ajenas no caerá ni un cabello del rey.
Por muy enfadados que estén con los escándalos de su nobleza, no conciben la vida sin rey ni monarquía.

La monarquía parlamentaria es algo que irrita y enorgullece al mismo tiempo, pero forma parte de su identidad. Por eso es imposible responderles de un modo que puedan entender cuando preguntan por la monarquía serbia.
¿Cómo explicar, en una sociedad de monárquicos parlamentarios, que los príncipes serbios celebran la Navidad en una taberna del barrio Savamala, en Belgrado?
Algo así es inimaginable en la corte española.

Por otro lado, es evidente que los serbios prefieren que sus vidas estén en manos de inútiles y sinvergüenzas antes que de reyes y príncipes. Parece que es más fácil ser ganado para gente sin título que para quienes lo tienen. Es mucho más sencillo financiar casas y villas en la costa para políticos fracasados, pagar cada pocos años sumas absurdas por nuevas elecciones, arrastrarse y morirse bajo criminales que fingen ser reyes pero roban como profesionales, todo bajo el paraguas de la “democracia”, porque, por supuesto, no debemos permitir que una monarquía gobierne al pueblo.

Como si fuéramos tan sabios como para impedir este tipo de saqueo…

Al rey Pedro II Karađorđević nunca se le perdonó haber huido del país, aunque es evidente cuántos beneficios tendría hoy un Estado moderno con una monarquía parlamentaria como forma de gobierno y como garante de los intereses nacionales.


Y la familia real jamás hizo un esfuerzo suficiente por pedir perdón a su propio pueblo ni por cambiar esa opinión. Aún menos ha demostrado, con sus actos, que pueda garantizar nada, mucho menos los intereses nacionales.
Sin un plan concreto de desarrollo del país, sin una propuesta que el pueblo pueda ver como salida de la miseria, la familia real no puede ni podrá ser tomada en serio.

En este momento, no hay monarquía parlamentaria ni reyes ni príncipes a la vista.


Y los otros, los que se han multiplicado como piojos después del hambre, seguirán chupándonos la sangre hasta que aparezca alguien digno del trono.

Hasta entonces, quien quiera vivir en un reino, que busque otro país.

Smilja MihajlovićKonstantinović, Adlib, Ibiza
Smilja MihajlovićKonstantinović, Adlib, Ibiza